jueves, 9 de diciembre de 2010

La postura boliviana

Marco Antonio Martínez

CANCÚN, QUINTANA ROO.- La anunciada presencia en diversos actos del presidente de Bolivia Evo Morales para este jueves le ha dado vida a una cumbre climática que para muchos ha resultado deslucida o hueca y donde aún no se vislumbran acuerdos sustanciales.
Morales fue impulsor de los acuerdos de Cochabamba, reunión celebrada en su país a inicios de este año, y cuyas posturas giran en torno a oponerse a los biocombustibles, a los transgénicos y a los mecanismos de mercado de carbono llamados REDD+.
También es de los que ha popularizado la expresión “Madre tierra”, al referirse al planeta y la naturaleza. El anuncio de su llegada para hoy se convirtió en un revulsivo tanto para las delegaciones de todo el mundo, como para las Organizaciones No Gubernamentales.
Uno de sus simpatizantes, el diputado boliviano Carlos Borda, explicó a El Programa de las Américas las posturas de Morales en torno a REDD+.
El gobierno de su país está en desacuerdo en que su nación sin ser un alto emisor de contaminantes, deban hacer esfuerzos como REDD+ por algo que los países en vías de desarrollo no tienen responsabilidad.
“Tenemos que pagar culpa de crímenes que no hemos cometido y es de las preocupaciones que vivimos fuertemente porque al fin y al cabo los países desarrollados  con recursos que tienen pueden sustraer millones de litros de agua, fruta de otros países y a ellos qué les importa y a nosotros nos quieren conminar a no tener siquiera el derecho a producir alimentación”.
Entrevistado en un taller organizado por Diálogo Climático/Espacio Mexicano, no oculta su desconfianza por el mecanismo REDD+ y las posibilidades de que sea una trampa de dependencia.
“Nos dicen comercializar la venta de carbón y que nos van a dar recursos a cambio de eso y eso va a producir una esclavitud, una dependencia a posibles ingresos y en cambio ellos siguen emitiendo gases y no hacen nada por mitigar ni reducir”, concluyó.

martes, 7 de diciembre de 2010

Defienden pueblos a Madre Tierra en la COP16


Marco Antonio Martínez
Fotos: Manuel Hernández

CANCUN, QUINTANA ROO. Con consignas, con mantas, con discursos, con publicaciones pasadas de mano en mano, representantes de diversas organizaciones de distintas partes del mundo protestaron por la posible firma de un acuedo REDD+ en la Cumbre mundial contra el Cambio Climático.
Para las cerca de dos mil personas, era su forma de defender a la Madre Tierra del capitalismo, de las intenciones de los países desarrollados de seguir con sus niveles de emisiones contaminantes, y compensar a cambio a países subdesarrollados con pagos por cuidar sus bosques.
El contingente fue encabezado por la organización internacional Vía Campesina. Los participantes, quienes marcharon por la avenida Colosio, coincidieron en que el mecanismo REDD+, es una forma de mercantilizar a la “madre naturaleza”.

La marcha fue colorida y alegre, pero sin perder combatividad
O como dijo Miguel Lavera, negociador de Paraguay en la cumbre, se trata de una forma de “expiación" de las potencias por contaminar.
La manifestación fue también una oportunidad de mostrar diversas problemáticas tanto mexicanas como de otros países.
Asistieron afectados por la Supervía, de la ciudad de México, quienes mostraron su rechazo a esta vialidad proyectada por quien ayer fuera nombrado “Mejor alcalde del mundo”, Marcelo Ebrard.
También marchó y estuvo presente uno de los líderes de la tribu Dakota, de Estados Unidos, quien expuso su rechazo a las calamidades hechas por petroleras en su país.
O Daniel Pascual, representante maya procedente de Guatemala, quien explicó las dificultades de la región de donde viene.
“Venimos al calor  de la lucha de Guatemala y Mesoamérica donde se registran cientos de concesiones  a mineras y se hacen hidroeléctricas y se arrebatan las tierras a los pueblos originarios”.
Expuso otras luchas, la que viene contra los biocombustibles y la nueva militarización “que impulsa el imperialismo”.
Ellos mostraron su inconformidad y sus ideas al final de la marcha, iniciada a las 8:30 y culminada a las 15 horas. Pero otros expresaron sus demandas en mantas o banderas. Es el caso de los campesinos hidalguenses, quienes pidieron solución a la contaminación de la presa Endhó, en Tula.
Ni qué decir de aquellos que salieron de sus lugares de origen el 28 de noviembre, como los afectados por la mina San Xavier, propiedad de la canadiense NewGold, en San Luis Potosí, o los que padecen la contaminación del río El Salto, en Jalisco, ambos movimientos pertenecientes a la Asamblea de Afectados Ambientales.
Fueron varios los contingentes, entre los que destacaron los de Bolivia, con su banda de pueblo y sus pósters del “compañero” Evo Morales, el presidente y también impulsor del ALBA grupo de países que hace contrapeso a las naciones ricas en la COP16.
O los venidos de Estados Unidos, quienes en perfecto español recordaron a su presidente: “Obama, Obama, respeta Cochabamba”, en relación a los acuerdos pactados por pueblos reunidos en Bolivia a inicios de este año.
Hombres y mujeres tatuados, pintados, con gorras, sombreros, rubios, morenos, de México, de otros países, campesinos, estudiantes, académicos, algunos solemnes, otros bailadores al ritmo de reggae, pero todos con un interés común: la defensa de la tierra y en contra de REDD+.
El negociador de Paraguay en la cumbre, Miguel Lovera, resumió el sentimiento así: “Si nos tildan de aguafiestas, entonces lo seremos con mucho orgullo”.


"Que REDD+ no sea para compensar emisiones ajenas": Lovera

Talli Naumann y Marco Antonio Martínez

CANCÚN, QUINTANA ROO.- El negociador de Paraguay en la Cumbre contra el cambio climático, Miguel Lovera, marchó hoy junto con miles de manifestantes encabezados por Vía Campesina.
La protesta que atravesó la avenida Colosio, camino a la zona hotelera de este destino turístico, mostró el rechazo de las organizaciones al mecanismo REDD+, propuesto por países desarrollados que ofrecen a los menos desarrollados pagos por preservar los bosques, a cambio de no disminuir los países industrializados sus emisiones.
Miguel Lovera, de gafas oscuras, saluda a Pablo Solón, representante de Bolivia ante las Naciones Unidas
Lovera, quien también es asesor del presidente Fernando Lugo, ofreció una breve entrevista a El Programa de las Américas para hablar sobre los últimos días de la Cumbre y explicar por que el actual documento de REDD+ no convence a países como el suyo o a Bolivia y Ecuador.
¿Aún se puede acordar algo?
Yo creo que hay tiempo, hay que trabajar con mucho ahínco, ser realista y hacerse esos conteos que sean realidad, valederos, planteamientos que nos lleven a hacer la reducción de emisiones que necesitamos
¿Algunos creen que al final no habrá acuerdo?
Es muy temprano aún, porque hay que seguir negociando sobre todo.
¿Es viable REDD+ como está redactado ahora?
Lo de la viabilidad es una segunda pregunta. Lo primero es si REDD+ va a constituirse en una herramienta de solución a la contribución de (ahorro de) emisiones de los bosques, así como veo yo eso es viable.
Ahora, desde el momento en que se pone esa viabilidad al servicio de compensación de emisiones de otros sectores y otras economías, ahí si no le veo viabilidad.
¿Qué debe incluir para ser viable?
Para empezar que no sea herramienta de compensación de emisiones ajenas. Que sea una herramienta para lograr la estabilidad climática que necesitamos.
¿Cómo son las negociaciones, duras?
Claro, como siempre.
¿Esperan terminar un día después, que se alargue la última sesión?
Puede terminar el domingo.

“Necesario transformar la economía”: Nicholas Stern

Manuel Hernández

Sir Nicholas Stern, autor del informe más famoso del mundo sobre los efectos del cambio climático en la economía global, publicado en 2006, fue contundente al afirmar que el escenario actual es mucho peor de lo que se pensaba.

Esto se debe a que las emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global, son mucho mayores de lo que se estimó en 2006, según reconoció el economista durante su participación en un foro sobre economía y cambio climático realizado en el pabellón de México dentro de las actividades paralelas que se desarrollan en el complejo de Cancunmesse como parte de la decimosexta edición de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático que actualmente con sede en la ciudad de Cancún, Quintana Roo.

“En muchos casos, las emisiones han crecido más rápido de lo que habíamos previsto y lo mismo sucede con la capacidad de muchos sistemas, como ocurre con los océanos y el derretimiento de los polos. Creo que ahora tenemos un panorama peor que hace algunos años y con mayores riesgos, y creo que es algo que tenemos que reconocer”, reconoció el economista británico, quien sin embargo, considera que esta situación podría ser el detonante necesario para el surgimiento de un nuevo sistema de producción basado en la reducción de emisiones.

“Necesitamos detener el crecimiento económico cambiando la relación causal entre emisiones y los sistemas de producción y consumo que tenemos actualmente. Si por el otro lado, logramos combinar la reducción de emisiones con la idea de crecimiento esto significaría una nueva Revolución Industrial”, explicó el autor del Informe Stern, quien consideró que no es posible tomar medidas que no involucren a otros sectores de la sociedad, por lo que el cambio del sistema económico debe ser un asunto integral.

“Las acciones que deben tomarse tienen que incidir en toda la economía, pues no existe un sector que pueda escapar de la transformación radical que necesita el mundo”, señaló Stern, quien pese a todo, se muestra optimista frente al difícil panorama que enfrenta la sociedad global.

“Vivimos en uno de los periodos de peor eficiencia energética de la historia, y por ello, ésta tiene que ser una historia en donde florezcan nuestras capacidad y creatividad, no sólo de costos”, finalizó.

lunes, 6 de diciembre de 2010

REDD+ en veremos

Marco Antonio Martínez

CANCÚN, QUINTANA ROO.- Hasta el presidente de México Felipe Calderón llegó para impulsar el acuerdo REDD+ (Reducción de emisiones provenientes de la deforestación y la degradación forestal. El signo +suma estrategias de conservación, gestión sostenible de bosques y mejora de reservas de carbono forestales).
Se trata de una estrategia de compensación económica dirigida a países en desarrollo financiada por naciones desarrolladas y esquemas internacionales, y permitiría conservar bosques y evitar la deforestación.
Para quienes se oponen a este esquema, en realidad es una forma de que las grandes contaminadoras mantengan sus niveles altos de emisiones de manera legal.
De cualquier manera, REDD+ es el único pacto contemplado como posible para la COP16, que inició el 28 de noviembre y acaba el viernes 10 de diciembre. Estas negociaciones hacen que la reunión internacional que se desarrolla en este destino turístico, penda de un hilo. Calderón llegó ayer a la celebración del Forest Day, en el Centro de Convenciones, donde el tema predominante fue REDD+.
A pesar de los avances que lleva y de que tarde o temprano saldrá, tal como ha dicho el científico del Centro para la Investigación Forestal Internacional, (CIFOR) Markku Kanninen, la redacción final sigue empantanada.
El integrante del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), afirma, durante su estancia en Cancún, que uno de los obstáculos ha venido de parte de los países petroleros árabes, que para firmar el acuerdo y financiar el proyecto buscan a cambio el pago de captura de carbono para actividades industriales, algo que nunca ha contemplado REDD+.
Si bien hay flexibilidad para llegar a acuerdos, esta petición no es viable, agrega.
La apertura a posturas diferentes incluye que en caso de no  lograr incluir a los países árabes, entonces se logre un acuerdo de 70 países para adherirse a REDD+.
De todos modos implementar un programa así ocurriría en el mejor de los casos hasta el 2020. Después de la firma vendría la reglamentación, y podría repetirse el proceso vivido con los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), firmados en 1997 y cuya reglamentación estuvo lista cinco años después, y comenzó a implementarse en un periodo similar, añade el experto en ecología forestal
Hasta ayer domingo las negociaciones seguían estancadas. Otro de los puntos que atoraba el acuerdo era que los países en desarrollo que se comprometieran a conservar sus bosques, se comprometieran a no incrementar sus emisiones contaminantes arriba de un porcentaje limitado, explicó Antonio La Vigna, doctor en Ciencias Jurídicas y decano de la Universidad de Manila, en Filipinas, y negociador de REDD+. 
Otro asunto pendiente era el financiamiento y la duración de los plazos para hacerlo. Los países en desarrollo piden más años de los que ofrecen los países desarrollados.
El negociador explicó que si bien países en desarrollo y desarrollados deseaban el acuerdo,  el nudo no era por un asunto de soberanía, las diferencias eran por cuestiones de pobreza-desarrollo.
Aunque mostró esperanza que en la última semana de la cumbre se logre un acuerdo, pidió a las partes involucradas flexibilizarse.
En todo caso, una de las conclusiones a las que se llegó en la celebración del Forest Day, es que era importante la defensa de los bosques. Así lo leyó la directora general de CIFOR, ante representantes de organizaciones forestales, propietarios de bosques y académicos asistentes al festejo.
Informó que de acuerdo a una encuesta, a una tercera parte de los dueños de la tierra boscosa uno de los temas que les preocupa es que se garantice la distribución de recursos de manera justa. A una porción similar, que se garanticen los derechos de la tierra, y a la mitad, la creación de empleos.
Ese es el mensaje para quienes negocian REDD+, que entra así a su última etapa en Cancún.

REDD+, en manos de los dueños de los bosques


Marco Antonio Martínez

CANCÚN, QUINTANA ROO.- Para algunos es Satán vestido de pago por servicios ambientales. Para otros sería el gran logro de la COP16.
Lo cierto es que la posibilidad de que países en vías de desarrollo con grandes extensiones de zonas forestales sean financiados por países desarrollados para evitar la deforestación y degradación ambiental, es un tema polémico entre ambientalistas. Se trata del esquema REDD+ (Las cuatro letras son el acrónimo de Reducción de Emisiones provenientes de la Deforestación y la degradación foresta).
Quienes se oponen dicen que sería una intromisión del Banco Mundial en propiedades forestales de dueños pobres. Además, critican las intenciones de evitar la degradación y deforestación y ven detrás de esos pagos por hacerlo, un intento de lavar la conciencia de las empresas contaminantes como las petroleras.
La idea de REDD surgió en 2007 y estaba destinada para países con altas tasas de deforestación, pero ahora se busca que beneficie también a quienes ya protegen sus bosques, a este último sector pertenece México, según la Comisión Nacional Forestal.
Ya hay programas REDD en nueve países y se busca ampliarlo y sumas más estrategias, llamadas Plus, de ahí el signo (+), de conservar, gestionar de manera sustentable los bosques y mejorar reservas de carbono forestales.
Se requiere un fondo mundial de entre 17 mil millones y 33 mil millones de dólares al año para reducir a la mitad las emisiones del sector forestal hasta el año 2030.
En el caso mexicano parte de estos pagos beneficiarían a comunidades forestales dueñas de 80 por ciento de la extensión boscosa del país, dicen los defensores de este esquema.
De hecho Markku Kanninen, científico del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) ha dicho que este mecanismo es el más fácil de aplicar para evitar la contaminación, ya que implica trabajar con algo que ya se tiene, como los bosques, y  no con compra o creación de nueva tecnología.
También tiene inconvenientes, como la posibilidad de que los pagos por servicio de almacenamiento de carbono sea una tentación para funcionarios, empresas privadas o élites locales despojen a las comunidades locales de los bosques con potencial. Eso ocurrirá a menos que se garantice sus derechos de propiedad y tenencia de los dueños, en muchos casos comunidades indígenas.
Durante la realización del cuarto Día Mundial del Bosque, celebrado en el Centro de convenciones de Cancún, destino donde se celebra la COP16, el tema fue abordado.
Ahí se escucharon los argumentos a favor de impulsar el acuerdo. Un día antes, en un foro celebrado por la organización Vía Campesina, se escucharon las voces en contra.
Pero en el Centro de Convenciones habló una de las voces que ha trabajado tanto con organismos internacionales de defensa forestal como con propietarios de bosques, Elsa Esquivel, quien es la coordinadora del programa piloto para REDD+ en la reserva de la Biosfera el Ocote, en Chiapas.
“Los que saben son los cercanos; allá ellos se sienten abandonados y REDD lo sienten como una oportunidad. Las ONG deben informar y ya ellos tomar la decisión”, pidió.
Fue, de entre las decenas de ponentes, una de las más aplaudidas.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Organizaciones sociales envian mensajes claros hacia Cancún

* "Los pobres son más vulnerables: Hay que cambiar el modelo macroeconómico"
* "Más vale que no salga un acuerdo que salgan malos acuerdos"
* "Si no escuchan a los pueblos, no resolverán el cambio climático"
* "REDD abre la puerta a un gran despojo de las tierras de campesinos e indígenas"

Miles de personas de organizaciones campesinas, obreras, indígenas y ambientalistas se reunieron el 30 de noviembre en la Ciudad de México, para escuchar a expertos internacionales que hablaron sobre las amenazas que se enfrentan en la COP 16 que se inauguró en Cancún.

Llenando el auditorio del Sindicato Mexicano de Electricistas, la gente llegó desde todo el país para compartir información sobre el cambio climático, las falsas soluciones que se imponen desde arriba y las verdaderas soluciones que están en sus manos.

Muchas personas llegaron a la capital en las Caravanas de Denuncia que partieron de varias regiones de México, pasando por lugares donde se desarrollan luchas locales contra la devastación ambiental y social. Los delegados internacionales vieron con sus propios ojos los múltiples casos en que el gobierno mexicano, anfitrión de la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU, ha propiciado la destrucción ambiental en franca violación de los derechos de sus ciudadanos/as y de las leyes ambientales de la nación.

Llegaron también contingentes de las organizaciones sociales que continuarán en las caravanas a Cancún para hacer presencia en los eventos paralelos a las negociaciones oficiales. Todos y todas escucharon atentamente a las explicaciones de lo que está en juego en estas pláticas y los impactos desastrosos que tendrían no solo la falta de acuerdos vinculantes para controlar la emisión de las gases de efecto invernadero, sino también los posibles acuerdos en torno a los mecanismos de mercado que buscan legitimar la contaminación mientras avanzan en el despojo de las tierras campesinas e indígenas y la privatización de los recursos naturales.

Abrió el Foro Internacional el economista mexicano Alejandro Nadal, quién habló de la ausencia de un tema fundamental en el cambio climático--la macroeconomía. Nadal señaló que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático ha reconocido que las comunidades más pobres son las más vulnerables a este fenómeno y el modelo neoliberal ha incrementado constantemente el número de pobres en el mundo. Concluyó afirmando que "se necesita una poltiica macroeconómica que permita canalizar y generar recursos para las urgentes transformaciones en la sociedad", una nueva política que promueva el pleno empleo, la regulación, y profundas reformas en las políticas actuales monetarias y fiscales. 

El experto en los llamados "Mecanismos de Desarrollo Limpio" Larry Lohmann, contrastó la postura de Christiana Fegueres, la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) muy ligada al mercado de carbono, con la postura de los pueblos que presentaron sus problemáticas y sus luchas a lo largo de la trayectoría de las caravanas. 

"El trabajo de ella es reducir los costos para la grandes empresas involucradas en el cambio climático y expandir el mercado de carbón para aumentar las ganancias de los bancos y los empresarios," dijo. Afirmó que el mundo al que ella pertenece ve a la crisis del calentamiento global como un negocio y se caracteriza por el fraude, la mentira y el engaño. Es un mundo muy lejos del mundo en donde viven las víctimas del cambio climático que se han convertido en los verdaderos defensores con su compromiso al principio de que la tierra no se vende, se ama y se defiende.

Lo que los negociadores de la COP 16 se niegan a entender, dijo, es que "si no escuchan a los pueblos, jamás resolverán el cambio climático."

En seguida tocó el turno del dirigente de La Vía Campesina Internacional, Paul Nicholson del País Vasco. Nicholson hizo hincapié en los dos modelos de agricultura contrapuestos: La agricultura destructiva de las empresas trasnacionales y la agricultura de los y las pequeños productores que "enfrian y alimentan al mundo" con un modelo agroecologico que rota los cultivos y utiliza sus propias semillas adaptadas, que es sumidero de carbon en vez de generar carbon como la agriculutra industrial y que promueve el consumo local y de temporada.

Senaló que el acuerdo que no fue acuerdo en Copenhagen implica un aumento de 3-4 grados en la temperatura del planeta, lo cual sería un catástrofe. Afirmó que en el contexto de lo que está sobre la mesa en las negociaciones de Cancún, "más vale que no salga un acuerdo, que salgan malos acuerdos". 

En este mismo sentido habló la investigadora mexicana Ana de Ita, quien explicó la propuesta de REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación) de la ONU que implica crear un mercado de carbono forestal a nivel mundial. Esta propuesta fue calificada como un gran despojo de las tierras comunales que desplaza a la gente que siempre ha cuidado los bosques, que convierte en mercancía al carbono y al aire, que no evita la deforestación y que promueve la extensión de plantaciones de arboles que acaban con la biodiversidad y el aprovechamiento a pequeña escala.

Ivonne Yañez de Acción Ecológica de Ecuador y la Red Mundial de Afectados por el Petroleo habló de la importancia de las iniciativas para el reconocimiento de los derechos de la naturaleza--ya parte de la constitución ecuatoriana--y de dejar el petroleo en el suelo. Asimismo, advirtió que los negociadores de la COP 16 promuevan la especulación con la crisis de la naturaleza. 

En el resumen del foro, Andrés Barreda de la Asamblea de Afectados Ambientales señaló que se enfrenta una crisis múltiple, en donde los empresarios más ricos y poderosos buscan traspasar los costos de la crisis a los trabajadores. Las falsas soluciones de los agrocombustibles, el mercado de carbono, los transgénicos, REDD, los mecanismos de desarrollo limpio solo llevarán a profundizar la crisis, a la vez que abren nuevos negocios a los empresarios y los banqueros, afirmó.


El Foro terminó con aplausos, y un mayor entendimiento de los desafíos. Los asistentes después salieron a marchar por la capital, para el dia siguiente salir hacia Cancún donde dicen que seguirán exigiendo la adopción de las soluciones verdaderas, soluciones que ellos y ellas mismas están desarrollando desde abajo.